
La hormona liberadora de hormona del crecimiento se degrada por vía enzimática en cuestión de minutos. La tesamorelina es un análogo de 44 aminoácidos de esa hormona, modificado en el extremo N-terminal para que la señal se sostenga más tiempo, y es esa duración la que la sitúa en la investigación de adiposidad visceral y metabolismo lipídico más que en el estudio general de la hormona del crecimiento.
La tesamorelina se une al receptor de GHRH en los somatotropos de la hipófisis. La modificación del extremo N-terminal frena la degradación enzimática, de modo que esa unión se sostiene el tiempo suficiente para producir el perfil de liberación prolongada sobre el que se construye la literatura.
Se estudia con frecuencia junto a Ipamorelin, que llega al mismo eje por el receptor de grelina, o con MOTS-c en investigación metabólica.